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Nota central |
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El TLC es con todos.
Se inician negociaciones con EEUU |
Es probable que a estas alturas se esté
preguntando qué tan importante puede
ser lograr un TLC con el país del norte.
Según el ministro de Comercio, Jorge
Humberto Botero, la negociación es de
la mayor relevancia teniendo en cuenta
que EEUU ya ha suscrito acuerdos
comerciales con México –Nafta-, Chile
y, en breve, con los países de
Centroamérica –Cafta- lo que dejaría a
los productores nacionales en desventaja
para ingresar al mercado americano.
¿Se puede aplazar la negociación
mientras el sector privado colombiano
mejora su competitividad? La respuesta
es no, ya que en 2005 se acaban las
facultades especiales que le otorgó al
presidente de ese país el Congreso de
EEUU para suscribir este tipo de acuerdos
de una manera más ágil, mediante el
TPA –Trade Promotion Authority- más
conocido como ‘fast track’.
Sobre la mesa están todos los temas y
los sectores. Salvo aspectos como las
ayudas internas para los productores
agropecuarios, que son parte de la
agenda en la Organización Mundial del
Comercio –OMC-, las
mesas de negociación
tocarán asuntos
relacionados con los
productores de bienes
industriales –textil y
confecciones, alimentos,
cuero y calzado, plásticos,
metalmecánica,
energía y servicios, por
mencionar algunos-.
Pero también se tomarán
en consideración temas
como el de inversiones,
propiedad intelectual,
medio ambiiente y
condiciones laborales. De ahí que se
hayan conformado grupos de trabajo en
los que participan representantes del
sector privado, para hacer análisis de los
acuerdos ya suscritos por EEUU y
recomendaciones al Gobierno para la
negociación.
Guillermo Tolosa, de la Gerencia de
Regulación en Codensa y quien forma
parte del Grupo que analiza el sector
energético, sostiene que el TLC puede
generar compromisos encaminados a
estabilizar los marcos normativos y legales
que garanticen un sector eléctrico
dinámico y competitivo.
"Lo que los clientes podrían esperar de
este proceso son unas condiciones de
prestación del servicio estables y bien
definidas en el largo plazo, que refleje los costos reales del servicio, de tal manera
que no se generen de manera ficticia
condiciones de competitividad, lo que
asegura el desarrollo del sector
productivo”, sostiene Tolosa.
Las negociaciones, que
son lideradas por
Hernando José Gómez –embajador permanente
de Colombia ante
la OMC-, contarán con
8 rondas y está previsto
culminarlas en febrero
de 2005. Una vez se
tenga el texto conciliado,
este pasará al
Congreso colombiano
para que el órgano
legislativo le dé su
aprobación o, por el
contrario, lo rechace.
El impacto del TLC es tan grande que el
senador Rodrigo Rivera sostiene que
involucrará a por lo menos 4 generaciones
de colombianos. De ahí que Codensa,
en su objetivo por brindar herramientas
de gestión efectiva para sus clientes,
convocó a más de 100 empresarios
clientes para que asistieran a la Jornada
Empresarial InfoPyme denominada "Cómo Beneficiarse del Acuerdo de Libre
Comercio con los EEUU Desarrollando
Aptitud Exportadora", que se realizó el
5 de mayo en Bogotá.
A todos los empresarios les conviene
ponerse a tono con el TLC, pues aunque
se tendrá un plazo máximo de 12 años
para proteger a los sectores sensibles,
sólo se aprovecharán las ventajas o se
enfrentarán con éxito los riesgos
empezando a trabajar desde ahora.
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